
Después de que pasa la etapa de dolor, esa que sientes en el pecho como sube y baja en las entrañas y no sabes si es vacío o sólo náusea lo que sientes por mirar a tú alrededor y encontrar recuerdos y aromas, y tu pensamiento te dice que no te preocupes que es momentáneo que es sólo una fase natural y que recuerdes que volverá...porque siempre lo hace.
Después de que recorres cada espacio de tu hogar, recordando donde fue la última vez que te beso, y si es que en ese sillón hicieron el amor, donde bailaron, donde comieron y rieron por la tontería dicha por alguno de los dos.
Después de leer la última nota que dejó sobre la mesa, y guardar el saco que olvido sobre la silla...
Después de que lloras toda una tarde y te regañas porque sabes que son sólo unos días los que estará fuera de tu lado, y que conciente estás de que la comunicación no cesará, al fin y al cabo se llamaran a diario...sólo falta el roce de piel.
Después de todo eso y un poco más, es cuando te sientas a pensar que necesitas de estos momentos de lejanía para poder valorar el amor tan grande que ambos tienen;
y que a su llegada, la recompensa por todo lo que pasaron, será simplemente maravillosa....
TE EXTRAÑO VIDA, Y NO SABES CUANTO.









